Los niños sufren más los efectos del cambio climático en la Amazonia

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Sequías e inundaciones extremas afectan la salud y la educación infantil en comunidades cercanas a Tefé (AM)- La falta de infraestructura y la contaminación agravan el impacto sobre familias ribereñas e indígenas

El cambio climático está transformando la vida cotidiana de cientos de familias en la ciudad de Tefé, en el estado brasileño de Amazonas. Las sequías de 2023 y 2024, las más intensas de la historia en la región, dejaron comunidades aisladas, comprometieron la pesca y la agricultura y aumentaron los casos de enfermedades respiratorias e intestinales, especialmente entre los niños.

Duas crianças agachadas de costas, vestindo camisetas vermelhas com amarelo, observam um rio largo ao fundo. Elas estão em área sombreada por árvores, com banco de madeira e mesa verde à esquerda. Vegetação rasteira separa a área de areia clara da margem do rio sob céu parcialmente nublado.
Comunidade Bom Jesus (AM) 10.oct.2025. Estos son los hijos de la agricultora Janete Marquez, poco tiempo después de salir de la escuela. La escuela no tuvo que cerrar en 2025, a diferencia de los años de sequía extrema de 2023 y 2024, porque llovió bastante, incluso durante el período de estiaje, que normalmente dura meses sin lluvia en la región amazónica. El calendario escolar fue modificado, y la Secretaría de Educación adelantó las materias, preocupada por la posibilidad de otra sequía extrema que finalmente no ocurrió. (Foto)

En la aldea Porto Praia de Baixo, la pequeña Sofia Emanuelle, de 2 años, desarrolló bronquiolitis tras respirar el humo de los incendios que cubrieron el aire durante la sequía.

Según la Secretaría Municipal de Salud, entre septiembre y diciembre de 2024 se registraron 258 atenciones a niños de 1 a 4 años con síntomas como tos, fiebre y diarrea. Las crecidas, por otro lado, provocan contaminación del agua e interrumpen el ocio y las clases, afectando el desarrollo infantil.

Los especialistas advierten que los impactos físicos y cognitivos en la primera infancia son duraderos. «Los niños inhalan más contaminantes y sus cuerpos son más vulnerables al calor y la desnutrición», afirma la demógrafa Marcia Castro, de la Universidad de Harvard.

Fuente: Folha de San Paulo