El objetivo del mandatario brasileño habría sido restablecer puentes con el chavismo ante un momento delicado en América del Sur – Lula afirma creer más en el poder de la palabra que en el poder de las armas
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) habló por teléfono la semana pasada con el dictador venezolano, Nicolás Maduro, para tratar la escalada militar de Estados Unidos contra el país vecino. La conversación, la primera entre ambos desde las elecciones venezolanas del año pasado, tuvo como objetivo restablecer puentes con el chavismo y recomponer la confianza. La iniciativa es considerada clave en caso de que Brasil sea convocado a mediar la crisis entre el régimen de Maduro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La presión estadounidense se ha manifestado a través del despliegue de varios buques de guerra en el Caribe, incluido un portaaviones de propulsión nuclear. Además, Estados Unidos capturó recientemente un petrolero en aguas próximas a Venezuela e impuso sanciones a otros seis buques que exportan petróleo venezolano. El crudo, principal fuente de ingresos de Caracas, ha sido el foco de las medidas, y la captura del carguero representó la primera interferencia directa de Washington en este sector. En respuesta, Maduro calificó la acción como un «acto de piratería internacional».
Lula también habló por teléfono con Trump la semana pasada y sostuvo que una operación militar estadounidense para derrocar a Maduro tendría consecuencias negativas para la región, como el aumento del flujo de refugiados y el fortalecimiento de grupos criminales. El presidente brasileño defendió la vía diplomática y afirmó creer «más en el poder de la palabra que en el poder de las armas».

